Neumotórax económico

Se conoce como neumotórax al colapso del pulmón, que impide que este se llene de aire y funcione con normalidad. La situación que vive la economía venezolana pudiera eventualmente llegar a un colapso al igual que el pulmón, impidiendo su funcionamiento producto de una escasez aún mas acentuada y escenarios de hiperinflación.

Cada vez hay menos cosas que comprar y más bolívares circulando en la economía. Si creemos en la teoría del mercado, esta contracción en la oferta y el incremento en la demanda de bienes, hace que los precios aumenten para conseguir un nuevo equilibrio, produciendo inflación.

Para frenar la inflación el gobierno ha introducido, desde hace algún tiempo, controles de precio sobre algunos rubros. Estos precios se encuentran por debajo del equilibrio de mercado, incentivando el consumo adicional y generando así la escasez.

En el corto y mediano plazo se prevé todavía menos cosas que comprar y más bolívares en la economía. Si ya la inflación anualizada ronda el 60% y tenemos los índices de escasez más elevados de los últimos cuatro años, es de esperarse que la economía llegue a un eventual colapso si se continúa por el mismo camino.

Cada vez hay menos cosas que comprar

El índice de escasez de los bienes del INPC se ubicó para septiembre del 2013 en un 21,2% según datos del BCV, y según el economista José Manuel Puente esta tasa se ha triplicado en los últimos 4 años.

Esto se explica por dos razones, la primera es que cada vez se traen menos cosas. Si bien los montos en dólares de las importaciones se han mantenido en los últimos 3 años, la sobrefacturación ha venido creciendo rápidamente y alcanzó su monto más elevado en el 2012, según el economista Pedro Palma la sobrefacturación anual asciende a 20 mil millones de dólares.

La segunda razón obedece a la disminución de la producción nacional. El economista José Manuel Puente expone que en los últimos 10 años el sector manufactura se ha visto afectado de manera importante, promediando un leve crecimiento de 1,6% anual con fuertes contracciones en los últimos 5 años.

Por otra parte todo apunta a que la situación seguirá empeorando por falta de divisas. Las reservas internacionales han pasado de treinta mil millones de dólares a tan solo tres mil quinientos en los últimos 10 años. Adicionalmente en los últimos dos años se han perdido cerca de 400 mil barriles diarios de producción petrolera, ubicando la producción neta para exportar en 1,7 millones de barriles diarios según comenta el economista Asdrúbal Oliveros.

La cantidad de bolívares en la economía sigue aumentando

Según el economista Pedro Palma, la base monetaria o M2 se ha incrementado en un 64% en los últimos 12 meses. El origen de este incremento se debe a una política de gasto público expansiva.

De acuerdo con las cifras estimadas por el economista Miguel Ángel Santos, el déficit real del presupuesto nacional del 2012 se encuentra cerca de 16% del PIB, comparado con cerca del 3% que reportó el FMI como promedio en Latinoamérica para el mismo año. Y de acuerdo con lo que expone el economista José Manuel Puente el presupuesto del 2013 ya contemplaba un incremento del 30% para febrero del presente año.

Gran parte de esta deuda esta siendo financiada por el BCV, hasta la fecha las empresas estatales en su totalidad adeudan a esta entidad cerca de 284 mil millones de bolívares según comenta el economista Pedro Palma.

El mercado no perdona

La teoría de mercado expone que es posible conseguir un equilibrio cuando la oferta y la demanda interactúan, determinado por un precio y una cantidad finita de un producto. Variaciones en la oferta y la demanda inciden sobre el precio y la cantidad.

En el caso de Venezuela, la reducción de la oferta producto de las restricciones en la producción y la importación, tiene como consecuencia inmediata el aumento en los precios, generando inflación.

Para prevenir esta inflación, el gobierno estableció controles de precios desde hace algún tiempo. Estos precios suelen estar por debajo del precio de equilibrio, incentivando un consumo excesivo de los bienes y generando escasez.

Por otra parte la expansión del gasto público se traduce en un aumento en la demanda, este incremento determina un mayor precio acentuando el problema de inflación. De igual forma este aumento incrementa la cantidad demandada, ampliando la brecha entre lo existente y lo necesitado generando aún más escasez.

Un Futuro complejo

Según el economista Ricardo Hausmann la inflación anualizada hasta el mes de septiembre en Venezuela se encuentra cerca del 68%, sin lugar a dudas la inflación más alta del mundo. De igual forma el economista expone que los índices de desabastecimiento son comparables con economías en guerra.

En teoría los controles de precios tienen por objetivo frenar la inflación, pero por el contrario generan escasez y parecen no ser efectivos en frenar la primera. Por otra parte las políticas de gasto público expansivas parecieran agravar la situación, incrementando la disposición a pagar precios más elevados y a demandar mayores bienes producto de un excedente de liquidez.

Todo apunta a que ambas tendencias se mantendrán igual al menos en el mediano plazo, teniendo como consecuencia aún mayores niveles de escasez e inflación, la pregunta pertinente sería: ¿Cuánto tiempo más podremos postergar este colapso pulmonar de la economía?.

Roberto Gómez
rgomez@nimbox.com